Quién me ha robado el mes de Abril?
Es muy gracioso como Cronos nos las gasta.
Podría asegurar que el dios que personifica el tiempo se encuentra en el Olimpo divertidísimo con nosotros mientras su esposa Ananké lo alimenta con uvas y su hijo Caos le propone situaciones divertidas en las cuales enrollarnos.
Continuación:
Aunque la presencia de sus parientes no es necesaria para meternos -y a veces sacarnos- de líos. Tengo otra teoría. Nuestros problemas y preocupantes tan relevantes, apremiantes, atrofiantes, paralizantes, recurrentes, y malvibrantes como pudieran parecer en determinado tiempo espacio consiguen eliminarse o acumularse dependiendo del humor de Cronos.
Tan simple como un juego de Jewels. Todo se remite a diferentes figuras, de colores brillantes muy brillantes acomodadas en una matriz. Debemos de prestar atención a la matriz y con un simple movimiento acomodar los elementos en grupos de tres. Esto con el fin que desaparezcan, muevan el tablero y si tenemos un poco de suerte (que algunos llamarían astucia) otras fichas se desintegren a raíz del primer movimiento.
Mi mayor fuente de liberación de estrés -que no conlleva a hacer algo que una vez concluido me duplique la cantidad de estrés- es este juego. Me resulta fascinante como el desacomodo de las fichas, con un simple vistazo desde afuera es decir una macro, nos remite después a hacer un zoom, dividir, agrupar y vencer. Al final, todo para bien o para mal se acomoda.
Dos días en la vida no caen nada mal. Me han dado la oportunidad de hacer una limpia y ahora caigo en cuenta que no nada más del espacio sino mental. Empecé por una torre de cds que NPI de donde habían salido. Me encontré muchas compilaciones de música que como triggers me trajeron a la mente situaciones agradables y no tan agradables. Es muy chistoso como no logro acordarme donde dejé mis llaves, cual es mi código postal, cuándo debo de pagar mis tarjetas pero siempre puedo reconocer y recordar canciones con tan sólo escuchar los primeros segundos de estas.
Encontré también algunas fotos. De viajes. Viajes en lo cerca, y viajes en lo lejos. De viajes con personas con las que ahora me encuentro cerca, y muy muy lejos. En más de un sentido.
Y algunos escritos de mis últimos meses de estudiante. No puedo si no pensar que fue lo mejor de los tiempos, pero también lo peor. Puedo sentir esa incertidumbre al recibir un resultado. Pero también el alivio de haber presentado tu último examen y dar por concluido el semestre. La época de sabiduría con propuestas, planes de trabajo, mejoras para las empresas que ahora resultan utópicas, pero también de la ingenuidad asociándote con quien no te debiste de haber asociado por el peligro que eso conllevaba o arriesgándote con una mala coartada. La época de creer, creer que la luna era de queso y que el amor todo lo podía, para finalmente caer en la incredulidad que sólo puede ser causada por un gancho en el corazón bien dado. Fue la época de La Luz, con tantas posibilidades por delante, pero también de La Obscuridad, delimitada solo por uno mismo. Fue la época de la esperanza, y el invierno del desprecio. Tenía tanto y tan poco enfrente de mí. Me iba directito al cielo, pero también me encaminaba hacia el lado opuesto. Empecinados en encontrar la felicidad, en forma de habichuelas mágicas, gansos de los huevos de oro y fuentes de la eterna juventud, nunca nos dimos cuenta que la felicidad era realmente lo único que poseíamos.
Como postulaba en mi teoría en algunas ocasiones Caos interfiere con Cronos. Es en esos momentos cuando tenemos flashbacks al pasado. Y no sólo producidos por nuestra mente. De repente y sin darnos cuenta los astros se alinean y nos encontramos en situaciones deja vu. Por fragmentos de tiempo, personas que no estaban vuelven y todo sigue igual, pero no somos los mismos. Nadie puede estar al mismo tiempo en el presente y en el pasado, ni siquiera al intentar entender lo sucedido. Es ahí cuando tenemos que remitirnos al principo de la inexistencia del reposo absoluto.Cuando se habla del universo la única constante es el cambio. La simultaneidad no existe para acontecimientos - ni personas- distantes.
16.09.08 21:39:35, 